¿Qué no es la Ley de Atracción?
Una de las mejoras formas de aclarar en que consiste algo, es definir claramente que no es, de manera que su verdadera naturaleza queda más fácilmente develada. Respecto a la Ley de Atracción, pienso que no es:
1) Una solución o arreglo rápido a problemas: por supuesto creo que inmediatamente con la invocación de la Ley, todo comienza a cambiar para bien, pero el resultado deseado lleva un tiempo necesario para su manifestación. Es un error común en personas, el querer resultados inmediatos, sin comprender que hay que compensar en sentido contrario, años de hábitos de pensamiento negativos, lo cual lleva su tiempo. Esto puede usarse como excusa para no persistir o incluso empezar en la aplicación de la Ley. En la Ley de Atracción, es fundamental, como todo lo valioso en la vida, la persistencia.
2) Una Ley basada sólo en el pensamiento positivo: es sabido que incluso avanzados maestros, no se mantienen el 100% del tiempo positivos; este es un punto muy importante, ya que debido a la gigantesca tarea percibida que es el mantenerse en un estado de pensamiento positivo, las personas desisten y lo consideran un trabajo muy grande para ellos. Pienso que basta tener la intención de persistir y enfocarse en uno o pocos objetivos cada vez, siempre los más urgentes, para ver resultados y avanzar. Por supuesto siempre tomando la acción inspirada necesaria, los resultados no caerán del cielo simplemente a la silla donde estemos esperándolos. Eso no es algo imposible de hacer para nadie, independientemente de su situación.
3) Es un esfuerzo agotador y difícil de hacer, este pensamiento relacionado con el anterior, igualmente se basa en la percepción de la dificultad de “controlar los pensamientos”. Cuando realmente se comienza a invocar la Ley y a utilizarla, es asombroso y reconfortante experimentar cuan fácil y relajado puede ser el “trabajo”, en realidad lo que se hace es precisamente dejar de trabajar o luchar, es simplemente dejar fluir los pensamientos, dejar de resistirse y disfrutar más. Comprobado.
4) Un concepto religioso o místico: es una Ley Universal, fundamento de todo, funciona para religiosos y ateos, místicos y hombres materialistas por igual, sin distinción. Todo estamos sujetos a ella, nadie se escapa a sus efectos, así como nadie escapa a la gravedad, igual es con la Ley de Atracción. Nuestra vida y nosotros mismos somos y comprobamos sus efectos en todo momento.